Responsabilidad civil en accidentes de tráfico-Doctrina reciente

Home/Sin categoría/Responsabilidad civil en accidentes de tráfico-Doctrina reciente

La más reciente doctrina referente a la responsabilidad civil en accidentes de tráfico ha sido sentada por la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, reunida en pleno, en su Sentencia nº 294/2019, de 27 de mayo, que ha fijado la solución aplicable a los casos de daños materiales causados en una colisión recíproca de vehículos en la que no pueda determinarse a quién corresponde la responsabilidad del accidente.

Para los casos de daños personales a consecuencia de una colisión recíproca entre vehículos sin prueba del grado de culpa de cada conductor, el Tribunal Supremo ya dictó la Sentencia nº 536/2012, de 10 de septiembre, en la que estableció las bases de la conocida a partir de entonces como la “doctrina de las indemnizaciones cruzadas”, de forma que ambas aseguradoras responden del total de los daños personales causados a los ocupantes del vehículo contrario.

¿Dónde se recoge la actual regulación?

La actual regulación sobre la responsabilidad en accidentes de tráfico se recoge en el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre, por el que se aprueba la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, en su redacción vigente dada por la Ley 35/2015, de 22 de septiembre.

En el artículo 1 de esta Ley se establecen los principios básicos de la responsabilidad civil en los accidentes de tráfico, tanto en lo referente a las lesiones en las personas como a los daños materiales.

ARTÍCULO 1 DE ESTA LEY

En lo que aquí respecta, este artículo establece lo siguiente:

En el caso de daños en los bienes, el conductor responderá frente a terceros cuando resulte civilmente responsable según lo establecido en los artículos 1.902 y siguientes del Código Civilartículos 109 y siguientes del Código Penal, y según lo dispuesto en esta Ley”.

A efectos prácticos, esto supone que la carga de probar todos y cada uno de los hechos que fundamentan una reclamación de los daños materiales recae sobre la parte que la lleva a cabo, incluida la culpa del conductor contrario.

 Pero ¿qué sucede cuando no se puede determinar de quién es la culpa de un accidente? A esta pregunta es a la que ha dado respuesta nuestro más Alto Tribunal a través de su Sentencia nº 294/2019, de 27 de mayo.

El caso concreto analizado en esta Sentencia consiste en una colisión frontal entre dos vehículos en una confluencia de calles, sin existir prueba suficientemente concluyente acerca de cuál de los dos vehículos siniestrados no respetó un semáforo en rojo, siendo uno de los conductores quien reclama a la compañía aseguradora del contrario el valor de reparación de su vehículo y la pérdida patrimonial que le ha causado laboralmente el accidente.

Planteada esta disyuntiva, el Tribunal Supremo se plantea tres posibilidades:

  • Que cada conductor indemnice íntegramente los daños del otro vehículo;
  • Que las culpas se neutralicen y entonces ninguno deba indemnizar los daños del otro vehículo
  • Que cada uno asuma la indemnización de los daños del otro vehículo en un 50%.

De entre ellas, el Tribunal Supremo considera que la tercera solución es la más coherente, pues cualquiera de las otras dos o bien podría privar por completo de indemnización, injustificadamente, al propietario del vehículo cuyo conductor no hubiera sido causante de la colisión pero no hubiese logrado probar su falta de culpa, o bien podría dar lugar a que se indemnice por completo al propietario del vehículo cuyo conductor hubiera sido el causante de la colisión pero sin que exista prueba al respecto.

Así las cosas, la conclusión de todo ello es que, cuando reclamemos por los daños materiales que nos han sido ocasionados en un accidente de tráfico en el que no pueda determinarse de quién es la culpa, las aseguradoras correspondientes de cada vehículo asumirán el pago del 50% del vehículo contrario.

2019-07-08T11:03:36+00:00 8 julio 2019|0 Comments

Leave A Comment

LLAMAR GRATIS