La responsabilidad civil en accidentes de tráfico – Manual Baremo 2016 – artículo 1

Home/Manual Baremo 2016/La responsabilidad civil en accidentes de tráfico – Manual Baremo 2016 – artículo 1

LA RESPONSABILIDAD CIVIL EN LA CIRCULACIÓN DE VEHÍCULOS A MOTOR

¿QUÉ PERSONAS SON RESPONSABLES DE LOS DAÑOS Y LESIONES CAUSADOS EN ACCIDENTES DE CIRCULACIÓN?

La simple conducción de un vehículo a motor por las vías públicas supone un riesgo potencial tanto para las personas como para los bienes. Por ello, la Ley sobre Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor establece en su artículo 1  que el conductor del vehículo es responsable de los daños que pueda causar a las personas o en los bienes ajenos con motivo de la circulación.

De esta manera se establece una presunción de que el conductor del vehículo de motor es responsable de los daños y de las lesiones que se puedan derivar de un accidente de circulación. Sin embargo, es una presunción que los juristas denominan “iuris tantum”, es decir, que admite prueba que determine que noi es el responsable del accidente. En el caso de lesiones a las personas, el conductor del vehículo quedará exonerado de esa responsabilidad solamente cuando pueda probar que los daños fueron debidos a la culpa exclusiva del perjudicado o a fuerza mayor extraña a la conducción o al funcionamiento del vehículo.

Por lo tanto, el conductor solo queda libre de responsabilidad civil cuando demuestre una de esas dos circunstancias:

1º) que los daños fueron producidos por la única culpa del perjudicado (como es el caso de un peatón que resulta atropellado por cruzar la calzada por un lugar no habilitado para el paso de peatones o cuando el semáforo estaba en rojo para el paso de los mismos)

2º) cuando el accidente del que se derivan loas lesiones es causado por fuerza mayor ajena a la conducción o al funcionamiento del vehículo (es el caso de riadas, temblores o corrimientos de tierra, defectos en la calzada; etcétera).

Es necesario destacar que los defectos del vehículo ni la rotura o fallo de alguna de sus piezas o mecanismos no se considera fuerza mayor. Por lo tanto, si el accidente se produce, por ejemplo, porque una rueda revienta o porque fallan los frenos, el conductor del vehículo seguirá siendo responsable de los daños a terceros que se ocasionen como consecuencia del accidente.

LA RESPONSABILIDAD CIVIL EN CASOS DE CONCURRENCIA DE CULPAS

Según se dijo en este Blog con ocasión del cálculo de la indemnización cuando hay concurrencia de culpas la Ley 35/2015, de 22 de Septiembre ha introducido en nuestro sistema legal el concepto de “contribución a la producción del daño”. Cuando la víctima solo contribuya a la producción del daño se reducirán todas las indemnizaciones en atención a la culpa concurrente hasta un máximo del 75%. La ley entiende que existe la culpa concurrente si la víctima, por falta de uso o por uso inadecuado de cinturones, casco u otros elementos protectores, incumple la normativa de seguridad y provoca la agravación del daño.

También se entiende que hay culpa concurrente si la víctima incumple su deber de mitigar el daño, lo cual acontece cuando la víctima deja de llevar a cabo una conducta exigible que habría evitado la agravación del daño producido y, en especial, si abandona de modo injustificado el proceso curativo.

LA RESPONSABILIDAD CIVIL EN MATERIA DE TRÁFICO DE MENORES E INCAPACITADOS

En los casos de secuelas y lesiones temporales como consecuencia de accidentes de circulación que sufran víctimas menores o incapacitados no conductores, ya sea por culpa exclusiva o por culpa concurrente,  no suprime ni reduce la indemnización que les pueda corresponder aunque hayan contribuido a la producción del daño. Además se excluye la responsabilidad de sus padres, tutores o responsables legales por los daños que los menores o incapacitados hayan podido provocar a terceros.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE LA OBLIGACIONES DE ASEGURAR VEHÍCULOS (art.1-3) 2017-06-22T18:46:10+00:00

Cómo ya hemos visto, el simple hecho de tener un vehículo sin asegurar nos puede acarrear una multa mínima de 601 Euros. Y, además, tendremos que soportar la multa aunque no circulemos con el mismo, simplemente con tenerlo aparcado en la vía pública.

En este caso, y siempre que se trate de un garaje privado, no nos podrían imponer la multa. En el improbable caso de que el vehículo sin asegurar esté estacionado en un garaje público nos arriesgamos a tener que soportar la multa.

Depende de las circunstancias que concurran, tales como si hay o no hay reincidencia, de que estemos o no estemos circulando con el vehículo, de que suframos un accidente, del estado del vehículo, etcétera.

En el caso de que se tenga un accidente por culpa de un vehículo de motor ajeno o que no estamos conduciendo y que carece de seguro obligatorio, tenemos derecho a percibir la indemnización que proceda por el accidente del Consorcio de Compensación de Seguros.

Como ya hemos visto, en tal caso, el Consorcio de Compensación de Seguros pagará las indemnizaciones que procedan por el accidente y, posteriormente, nos reclamará las cantidades que haya abonado por los daños y perjuicios del accidente.

2017-07-31T14:10:08+00:00 marzo 1st, 2017|Manual Baremo 2016|0 Comments

Leave A Comment